Ser instructor de buceo no es solo bucear: es una forma de vida con una lista larga de cosas buenas (y alguna no tan buena, como perderte las navidades en familia si vives en el Caribe en temporada alta). Pero cuando estás tomando algo viendo el atardecer después de haber buceado con ballenas, casi todo se compensa. Te cuento las razones de verdad por las que merece la pena.
En corto: ser instructor te da amigos por todo el mundo, una aventura distinta cada día, conocer el océano, ganar muchísima confianza en ti mismo, cobrar por tu hobby, ponerte en forma casi sin querer y trabajar al sol cerca del mar. No es perfecto, pero pocos trabajos lo igualan.
Harás amigos por todo el mundo
Los clientes acaban convirtiéndose en amigos. La gente llega al centro en vacaciones con ganas de pasarlo bien y te ven como la persona que hará de ese día algo único. Si lo haces bien, sales ganando: un cliente feliz es muy agradecido, no solo en propinas, también invitándote a su casa en tu próximo viaje. En una sola temporada conoces gente de media Europa y América, y casi todos te dicen «vente a verme». Si te gusta viajar, es una mina.
Cada día es una aventura
Aprendí una lección a base de quedarme en tierra un día agotado: hay que meterse al agua siempre. Aquel día mandé al divemaster solo con dos franceses experimentados, y volvieron con la sonrisa más grande que he visto y pidiendo champán. ¿El motivo? Dos yubartas saltando junto al barco, tan cerca que la corriente al saltar casi los saca del agua en la parada de seguridad. Todo el invierno buceando para escucharlas… y aparecen el día que me quedo en tierra. Moraleja: cada día puedes ver algo distinto, así que no faltes nunca.
Conoces el 80% del planeta: el océano
Como decía Arthur C. Clarke, qué inapropiado llamar Tierra a este planeta cuando debería llamarse Océano. Trabajando de instructor se te abre la puerta a conocer ese 80% del que está hecho el mundo. Cada mar tiene una biodiversidad distinta: aprovecha y viaja.
Ganas confianza en ti mismo
Es de lo que más me sorprendió. Toda mi vida he sido tímido y reservado, pero hablar delante de los alumnos, sabiendo que su seguridad está en tus manos, me hizo perder esa timidez. Hoy tengo mucha más confianza, conozco mis límites y, según gano experiencia, afloran cualidades que pensaba que no tenía. El buceo te vuelve más tranquilo, más pausado y más sociable.
Te pagan por tu hobby
Este es el mejor punto, y te confieso algo: odio que me den propinas. No es que no las acepte (vienen genial), pero me resulta incómodo cobrar por algo que disfruto tanto como ellos. Un internship nuestro se encontró un manatí buceando a 4 metros; para los clientes fue una experiencia brutal y le dejaron una buena propina. Él alucinaba: encima de pasarlo en grande y ver algo casi imposible, le pagaban. Así es esto.
Te pones en forma en tiempo récord
Quien me conoce sabe que nunca he sido muy deportista (no por falta de gusto, sino de fuerza de voluntad). Pero cuando llega una carga de trabajo de un par de semanas, es increíble lo poco que tardo en ponerme en forma: en quince días de trabajo intenso bajo varios kilos y cojo ritmo. El buceo tiene un gasto calórico bestial, así que si quieres ponerte en forma, empieza a bucear (y come bien).
Trabajas al sol, al aire libre y junto al mar
Seamos sinceros: ¿a quién no le gustaría un trabajo con sol, aire limpio y el mar al lado? De pequeño, cuando íbamos en coche al levante, mi madre, según nos acercábamos, decía «ya huele a mar, Josué», y se le cambiaba el humor. Imagina sentir eso todos los días de tu vida. Eso es ser instructor de buceo.
Preguntas frecuentes
¿De verdad se vive del buceo?
Sí, aunque no te harás rico. Te pagan por bucear y enseñar, con propinas y ventajas (viajes, contactos). Es un estilo de vida más que un sueldo alto; mira el detalle en la guía de cómo convertirte en instructor.
¿Hay que estar muy en forma?
Conviene, pero el propio trabajo te pone en forma rápido por el gasto calórico y el esfuerzo diario. Una buena condición física hace el día a día más cómodo y seguro.
¿Qué es lo mejor de ser instructor?
Depende de cada uno: para mí, ver a la gente ilusionada descubriendo el mar gracias a ti. También los amigos por el mundo, las aventuras diarias y trabajar junto al océano.
¿Te tienta dedicarte a esto?
Te cuento sin humo cómo es vivir del buceo y cómo empezar. Lee también cómo es trabajar como instructor o lánzate con la guía de cero a instructor.
