Si has llegado aquí con prisa, te lo resumo en una frase: saca al buzo del agua, dale oxígeno al 100%, llama al teléfono de emergencia de DAN y no le dejes volver a sumergirse. Por ese orden.
Ahora respira tú también, que te lo cuento con calma.
Llevo más de veinte años en el agua, dando clases y al frente de centros, y te voy a decir algo que no se enseña lo suficiente: la mayoría de los sustos de buceo no se resuelven bajo el agua, se resuelven en el barco. Y muchas veces no los resuelve un profesional: los resuelve el compañero de al lado. O sea, tú.
Por eso este artículo no va de teoría ni de protocolos de centro. Va de qué haces tú, en superficie, cuando tu compañero sale mal del agua.
En 30 segundos
- El resumen que usa la federación (FEDAS): pararse, respirar, pensar y actuar. La calma es el paso cero.
- La secuencia: asegura la escena → saca al buzo → oxígeno al 100% → llama al 112 y al teléfono de DAN → vigila y que no vuelva a bajar.
- La llamada al teléfono de emergencia de DAN (+39 06 42115685) es la bisagra: te pone con un médico de buceo que decide contigo y activa la cadena (cámara, evacuación, hospital).
- Que tu compañero «se encuentre bien» no descarta nada. La enfermedad descompresiva puede tardar desde minutos hasta 24 horas en dar la cara.
Qué hacer ahora mismo: pararse, respirar, pensar y actuar
La Federación Española de Actividades Subacuáticas (FEDAS) resume la actuación en cuatro palabras: pararse, respirar, pensar y actuar. Suena simple, pero ese orden es justo lo que se nos olvida con los nervios. Esto es lo que se hace, paso a paso:
- Asegura la escena y asegúrate tú primero. Suena frío, pero es real: si te tiras al agua sin pensar, el rescatador acaba siendo la segunda víctima. Mira corriente, barco, hélices, otros buzos.
- Saca al buzo del agua. Dale flotabilidad positiva (hínchale el jacket, suéltale el lastre si hace falta) y mantén su vía aérea fuera del agua mientras lo llevas al barco o a la orilla.
- Comprueba si responde y si respira. Háblale, tócalo. Si no respira con normalidad y estás formado en RCP, empieza las maniobras. Si no sabes, que las haga quien sepa mientras tú organizas el resto.
- Oxígeno al 100%, cuanto antes. Es la primera herramienta y la más útil que tienes a bordo. La pauta de referencia de DAN y PADI ante un accidente de buceo es, precisamente, oxígeno al 100% lo antes posible.
- Abriga y coloca al buzo con sentido común. Quítale el traje mojado para que no pierda calor; si está inconsciente pero respira, posición lateral de seguridad, como en cualquier primer auxilio.
- Oxígeno sí; medicación por tu cuenta, no. Hay quien menciona dar una aspirina, pero puede estar contraindicada y no forma parte de la pauta de referencia, que se centra en el oxígeno y en contactar con emergencias (DAN/PADI). Si hay que dar algo, que lo decida el médico de DAN al teléfono.
- Llama al 112 y al teléfono de DAN. En España, primero el 112 para activar la emergencia local. Y en paralelo, el teléfono de emergencia de DAN: +39 06 42115685 (línea internacional 24/7). Tenlo guardado ya en el móvil; también vale la app de DAN (botón SOS) o la llamada por internet.
- Reúne los datos y el equipo del accidentado. Apunta profundidad máxima, tiempo de fondo, mezcla respirada y perfil del ordenador. Y guarda el ordenador y el equipo del accidentado: esos datos son lo primero que te va a pedir el médico.
- Que no vuelva a meterse al agua. Un ascenso por encima de 9 m/min o saltarse una parada obliga a aplicar el protocolo de emergencia y a no volver a bucear en las 24 horas siguientes (FEDAS). La recompresión se hace en una cámara, con un médico, nunca en el mar.
Si te fijas, de estos pasos solo un par son «médicos». El resto es cabeza, orden y organización. Y eso no lo hace el botiquín: lo haces tú.
Por qué el oxígeno es lo primero (el oxígeno normobárico)
Cuando oigas «oxígeno normobárico», no te asustes: significa simplemente respirar oxígeno al 100% a presión normal, la de la superficie. Nada de cámaras ni aparatos raros: una botella de O₂ y una mascarilla.
¿Y por qué importa tanto? Porque ayuda a tu cuerpo a eliminar antes el nitrógeno que ha formado burbujas, que es justo el problema en un accidente de descompresión. Por eso DAN y PADI lo ponen como la primera medida, antes que cualquier otra cosa. Si quieres entender por qué se forman esas burbujas, te lo cuento en por qué los buzos tienen que subir lentamente.
El caso del Atxondo: cómo se actúa de verdad
Te lo enseño con algo que viví yo, cuando dirigía un centro en Galicia. Aquí no te lo cuento para hablarte de seguros (eso es otra historia), sino para que veas el orden de las decisiones cuando la cosa se tuerce.
Un día el barco volvió del Atxondo, un pecio serio dentro de los límites del buceo recreativo, en la ría de Vigo. Al atracar, cuatro buzos me contaron que habían subido sin control desde 37 metros, sin paradas.
Lo primero que se decidió no fue qué hacer, sino tomárselo en serio aunque se encontraran bien. Y se encontraban bien. Daba igual: un ascenso así es motivo de actuar, punto.
A partir de ahí, todo fue secuencia. Se siguió el procedimiento que ya conocían, tiraron del oxígeno del barco e incluso respiraron del bibotella de un compañero que llevaba EAN 32. Nadie volvió a meterse al agua. Se recogieron los datos de las inmersiones.
Y en cuanto tuve el cuadro claro, descolgué el teléfono de DAN. Les di los perfiles, lo que había pasado y cómo estaban los cuatro. Con esos datos me orientaron sobre qué pruebas hacer para descartar una enfermedad descompresiva.
Quedó en un susto. Estaban todos bien.
Fíjate en lo importante para ti: nada de eso lo hizo un hospital. Lo hicieron los buzos en el barco, en caliente. Eso es exactamente lo que te va a tocar a ti si algún día estás delante. Y la cadena no se cortó al colgar: al día siguiente fue DAN quien llamó para seguir el caso de los cuatro.
La llamada a DAN: la bisagra de toda la cadena
De todo lo de arriba, si te tienes que quedar con una sola cosa, quédate con esta: la llamada al teléfono de emergencia de DAN es la bisagra que conecta el barco con el hospital.
¿Por qué? Porque al otro lado no hay un teleoperador, hay un médico de buceo que toma decisiones contigo: si necesitas cámara hiperbárica y cuál es la más cercana, si hace falta evacuación (y de qué tipo), y qué hacer mientras tanto. Tú aportas los datos; ellos activan los recursos.
Por eso vale la pena llegar con los deberes hechos: el número guardado, el perfil de la inmersión y el equipo del accidentado a mano, y la cabeza fría para describir los síntomas.
Y aquí enlazo con lo que de verdad sostiene esa cadena: de poco sirve el teléfono si luego no hay quien pague la cámara y el traslado. Por eso no buceo sin un seguro que active esta cadena de rescate y cubra la parte cara (cámara, hospitalización y evacuación).
Síntomas a los que NO quitar importancia
El error más típico tras un susto es relajarse porque «no duele nada». No funciona así.
La enfermedad descompresiva puede tardar desde unos minutos hasta 24 horas en manifestarse, y empieza con cosas que es fácil ignorar: cansancio raro, hormigueos, dolor en una articulación, mareo, dificultad para respirar.
Regla práctica: ante la duda, oxígeno y llamada al médico de DAN, aunque parezca exagerado. Lo barato es llamar; lo caro es esperar.
Prepárate antes de que pase: tu plan de emergencia
Un accidente se gestiona bien cuando ya venías preparado de casa. Un buen plan se entrena en frío, sin nervios, para que el día que llegue lo ejecutes casi en automático. Antes de tu próxima inmersión, ten resuelto esto:
- Oxígeno de emergencia disponible y alguien que sepa usarlo.
- Los teléfonos clave anotados y accesibles: el 112 y el de emergencia de DAN (+39 06 42115685).
- Saber dónde está la cámara hiperbárica más cercana a tu zona de buceo.
- Un seguro que cubra lo caro de verdad: cámara, hospitalización y evacuación.
Esos cuatro puntos son tu red de seguridad. Los tres primeros los montas tú; el cuarto se contrata en cinco minutos y es el que evita que un susto se convierta en una ruina.
Ten el número de DAN y un seguro que active la cadena
Resumiendo lo importante: ante un accidente de buceo, cabeza, oxígeno y teléfono. Saca al buzo, dale O₂, llama al 112 y a DAN, no le dejes volver a bajar y no quites importancia a los síntomas.
Pero el plan solo está completo si la última pieza está puesta. Tener el teléfono de DAN sin un seguro que pague la cámara es como tener el extintor sin carga.
Si todavía no lo tienes claro, aquí te explico por qué necesitas un seguro de buceo y cuál uso yo. Y si prefieres ver opciones, échale un ojo a la comparativa de seguros de buceo antes de decidir.
Tu turno
- ¿Tienes un plan de emergencia hablado con tu grupo, o lo dais por hecho?
- ¿Has vivido o gestionado algún accidente de buceo? ¿Qué harías distinto?
- ¿Llevas el número de DAN guardado en el móvil ahora mismo?
Cuéntamelo en los comentarios, ¡respondo siempre! Y si crees que esto le puede salvar el día a alguien, compártelo. 🙂
Preguntas frecuentes
¿A quién llamo primero, a emergencias o a DAN?
A los dos. En España marca el 112 para activar la emergencia local y, en paralelo, llama al teléfono de emergencia de DAN (+39 06 42115685) para que un médico de buceo coordine la parte específica (cámara, evacuación). Si estás solo, primero el 112.
¿Hospital o centro de salud?
Un hospital con urgencias, no un centro de salud pequeño. Lo ideal es uno que pueda coordinar cámara hiperbárica; el médico de DAN o el 112 te dicen a dónde ir. Ir a una clínica que no puede tratarlo solo te hace perder un tiempo que importa.
¿Hay que dar una aspirina a un accidentado de buceo?
No por tu cuenta. La pauta de referencia de DAN y PADI es oxígeno al 100% y contactar con emergencias. Hay quien menciona la aspirina, pero puede estar contraindicada; que esa decisión la tome el médico de DAN. Tu trabajo es oxígeno, datos y calma.
Si el buzo se encuentra bien, ¿ya está, no hay accidente?
No necesariamente. La enfermedad descompresiva puede tardar desde minutos hasta 24 horas en dar síntomas. Ante un ascenso descontrolado o señales raras, actúa igual: oxígeno y llamada al médico de DAN, aunque el buzo insista en que está perfecto.
¿Puedo volver a meter al buzo al agua para «recomprimir»?
No. La recompresión en el agua no es una maniobra de primeros auxilios para buceadores recreativos: se hace en una cámara hiperbárica, con personal médico. Meterlo otra vez puede empeorarlo.
¿De verdad necesito seguro si «nunca pasa nada»?
Justo por eso. El día que pasa, la cámara, el hospital y la evacuación cuestan una fortuna. El seguro es lo que convierte un accidente en un susto y no en una ruina. Te lo explico en mi artículo sobre el seguro de buceo.
